No lo dudó. El 26 de enero partió
rumbo a lo desconocido para vivir una experiencia extrema. Pasó
hambre, frío, perdió peso, se debilitó y se enfrentó
a las fuerzas de la naturaleza vigilada por las cámaras durante
las 24 horas del día. Daniela Cardone (36 años, modelo,
morocha argentina) ganó. Una mujer de nacionalidad no española
se llevó el premio de 60 mil euros gracias al voto del 80 por ciento
de la audiencia.
Ahora está en Madrid, la ciudad en
la que hace dos años compró un departamento en el barrio
Malasaña -el barrio gay-, donde disfruta salir de tapas con sus
amigos. Aquí se recupera, junto a su hijo Júnior {"el
único hombre que está a mi lado por ahora", asegura).
Se dijo que estaba internada. Pero ella desmiente: "Estoy débil,
pero voy a estar bien rápidamente".
-Treinta y tres días interminables...
-Terribles. Fue un mes que a mí me pareció un año.
Estábamos en una isla realmente desierta, llena de bichos, manglares,
ratas, aguas estancadas donde se juntaban cangrejos y reptiles. Dormíamos
en una cueva donde no daba el sol y estaba húmeda todo el tiempo.
Hasta bautizamos Manuelita a una araña que ya era como una mascota
nuestra.
-¿Qué llevaste?
-Dos mudas de ropa. Yo siempre usaba ropa camuflada, un detalle fashion
que no podía faltar. Y mi elemento permitido fue una pinza de
depilar. La elegí por coquetería, pero nos fue muy útil
para sacarnos las espinas que se nos clavaban en los pies. Nos faltaba
todo, desde el cepillo de dientes -yo me los limpiaba con una soga y
me lastimé mucho las encías- hasta la comida. Higiene,
poca. Nos bañábamos en el mar. No sabes lo que agradecí
tener el pelo corto.
-¿Cómo hiciste para soportar tantos días
en estas condiciones?
-No le tengo miedo a nada. La gente me conoce como modelo, pero en el
fondo soy como una india salvaje y primitiva. En un mundo muy ma-chista
demostré que una mujer puede ganar este tipo de competencia.
Mi peor competencia era yo misma, quería demostrarme que me la
bancaba.
-Se habló mucho de tu salud. ¿Cómo
estás realmente?
-Perdí peso, diez kilos, pero ya recuperé tres. Me siento
débil, tengo dolores de columna debido a que dormía en
el piso, mareos y la comida me da ganas de vomitar. Mis manos y mis
pies están cortados y se me retiró el ciclo menstrual.
Pero estoy bien.
-Lejos de una estadía en el paraíso.
-Sí. Comíamos poco: alguna banana, coco, nos metíamos
en la selva con machetes para encontrar algo de fruta, pero casi no
había. El hambre fue la prueba más dura, ahora sé
lo que es pasar días sin comer nada, sentirse
débil por la falta de alimento.
Además del hambre, Daniela tuvo que enfrentar otros obstáculos,
Llegó a la isla el 26 de enero en helicóptero. Junto a
los demás participantes -entre ellos, Ismael Beíro, el
popular ganador de la versión española de Gran Hermano
y Miguel Temprano, un polémico periodista-fueron arrojados al
mar, donde nadaron hasta unas balsas. Remaron dos horas para llegar
a la playa más cercana. Uno de los tests más difíciles
que tuvo que superar Daniela fue aguantar tres horas parada en un pie
y sosteniendo una soga para evitar que un barril lleno de lodo cayera
sobre su cabeza. En esa prueba demostró una concentración
admirable, que le valló la inmunidad en la segunda semana en
la isla. "Me ayudaron mis conocimientos de yoga. En ese momento
demostré que soy más que una modelo bonita, soy una mujer
con mucha fortaleza".
Otro momento clave -quizá el que le valió el triunfo-
fue cuando la producción organizó un emocionante encuentro
con sus hijos: Júnior (8) y | Brenda (18). "Fue el día
de los enamorados. Me llevaron hasta un puente y me dijeron que me iban
a dejar hablar con mis hijos por teléfono. Hablé con Júnior,
estaba débil y muy sensible. Cuando cortamos, apareció
él. Lo besé, lo abracé, lloré desconsoladamente.
Enseguida llegó en un bote Bren-da. No puedo explicarlo que viví
en ese momento. Me desmayé, los maté a besos. Nos dejaron
una hora solos, amándonos. Fue un momento sublime. Y después
nos tuvimos que volverá desprender. Terrible. Los días
siguientes estuve muy caída".
-¿Crees que tu faceta de madre te ayudó
a ganarte el cariño de la gente?
-La gente se identificó con mi lado más humano. Demostré
que no soy esa mina explosiva que el público imagina. Me dijeron
que ese día fue cuando mejor midió la audiencia (4 millones
y medio de espectadores por Antena 3).
-Pregunta obligada, ¿qué vas a hacer con
la plata del premio?
-Quiero invertir en mi propia marca de ropa. En la Argentina ya lancé
mi línea de anteojos de sol y ahora quiero crecer y expandirme
también en España.
-Hace un tiempo un hermano tuyo dijo en la televisión
que era piquetero porque estaba sumido en la pobreza.
-Ese fue Fabio, uno de mis ocho hermanos menores. Por supuesto que los
voy a ayudar, y también a mis padres. Es muy feo que digan que
no los ayudo, porque como la mayor de nueve hermanos me siento responsable
por todos.
-¿Hay un antes y un después de esta
experiencia?
-Totalmente. Siempre fui muy hermética y creo que ahora estoy
mucho más demostrativa. Después de sobrevivir en la isla,
no me para nadie. Sí siempre fui auténtica, ahora me siento
más auténtica que nunca. Aprendí a dejar caer las
lágrimas, a no esconder nada.
Revista Caras por María NoelAlvarez
fotos en Madrid: Manuel López Figueroa y gentileza Antena 3 TV